Un deseo irrefrenable

Un deseo irrefrenable de sentir
carcome constante mi interior,
habito en el pasado
de tus carnes y tus besos, sin vivir.

Recuerdo el momento de fundirnos.
Las mil y una posturas cada noche.
El olor a tu sexo en mi pituitaria.
Clavado, ahí está y no hay reproche.

El perfume de tu sexo en mi boca,
a tus besos sabios que leían mi cuerpo .
Tan dulce manjar .
Me queda en el recuerdo.

Cuando me deseabas
tan leather, tan intenso,
Se alzaba la pira de la locura
para hacernos arder en nuestro infierno.

Ahí.
Ese momento de locura transitoria.
Cuando me mordías y arañabas por la espalda.
En el momento en que rompía tu ropa interior
y te volvías loca de pasión y rabia .
Mañana tendrás que comprar unas bragas nuevas.

Un vuelco otro vuelco,
pierdo el sentido de la orientación,
de guía tengo mi nariz,
te reconoce en cada rincón de mi cama, de mis sueños y de mi mente.

Un deseo irrefrenable de sentirte.
Un deseo irrefrenable de sentir

Un deseo irrefrenable
Un deseo
Un.
Deseo.